AMOR VERDADERO

Por Silvia Ruiz

En el mes del amor –sentimiento que ha inspirado tantas historias y a tantos poetas– a pedido de algunos lectores decidí investigar un poco sobre personas que de alguna manera han logrado tener éxito en este aspecto. Porque, aunque no lo crean, existen todavía en este planeta quienes logran tener matrimonios duraderos y hogares bien constituidos.

Escogí a tres parejas a las que agradezco por haber compartido sus experiencias de vida conmigo. Ellas consideran que el matrimonio no es un camino de rosas, más bien está lleno de dificultades que se van superando por la decisión de seguir juntos el camino. Como punto de partida cabe decir que estas parejas provienen de hogares similares y han seguido el mismo ejemplo de sus padres.

Una primera opinión que comparten es que consideran de vital importancia para lograr una buena relación que las parejas inviertan tiempo en conocerse, que conversen mucho para poder lograr una buena comunicación; sin ello no podrían construir una vida en común. De igual modo, recomiendan que ante cualquier situación desagradable que pudiera ocurrir no es bueno quedarse callado ni guardar rencor. Realmente en estos matrimonios las parejas han logrado la unidad, es decir volverse una sola persona, una misma voz para todo.

Ellos están conscientes de que la convivencia doméstica desgasta la relación de pareja, que muchos matrimonios terminan por no saber resolver situaciones pequeñas o problemas insignificantes y no por problemas de fondo.

Otra coincidencia muy importante en estas parejas es que siempre se han esforzado en guardar respeto hacia la pareja. Creen que en una discusión, y por más cólera que se sienta, la pareja “jamás debe faltarse el respeto”. No suele ser fácil, pero recomiendan tener fortaleza para contener las pasiones, y es que si se pierde el respeto empezará el fin de la relación. Por algo la cólera o ira es uno de los siete pecados capitales.

Aunque todas las parejas sostienen que en la vida la felicidad no es completa, cuando se les pregunta que si volvieran a nacer se volverían a casar, ellas responden enfáticamente que sí y con la misma persona.

REBECA y JUAN 

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Se conocieron en la puerta de la casa de una amiga cuando Rebeca tenía 14 años y Juan casi 18. Vivían en el mismo barrio y sus respectivas familias tenían amistad. Ellos pertenecen a una época muy conservadora. En aquel tiempo la mayoría de edad se alcanzaba a los 21 años y al ser ellos adolescentes no les daban permiso para salir, incluso los padres los acompañaban a las fiestas.

Se casaron por la Iglesia Católica, cuando ella tenía 22 años y él 26. Al iniciar la vida conyugal tenían muchas coincidencias (la misma forma de cocinar, los mismos gustos), y continuaron con el orden entonces socialmente establecido: él trabajaba para sostener el hogar y ella se encargaba de cuidar a la familia.

Para Juan y Rebeca el amor es un sentimiento que nace a medida que las personas se van conociendo. Antes de casarse tuvieron 8 años de novios, conversaban mucho, salían a fiestas, compartían juntos mucho tiempo. Por cierto, era una época en la que no había el desarrollo tecnológico de hoy.

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Juan compara al matrimonio con un árbol que si se planta bien de raíz, crece derechoÉl le adjudica a Rebeca el éxito del matrimonio porque ella supo mantener el orden, además de comprenderlo y apoyarlo en los momentos difíciles, que siempre se presenta en nuestras vidas. Además confiesa que él, de muchacho, era inquieto y palomilla; y ella, con su amor, lo cambió poco a poco.

Ellos ven con asombro mo las parejas hoy en día se casan sin conocerse y toman el matrimonio a la ligera. El matrimonio es una gran responsabilidad, y el premio obtenido es disfrutar el amor en familia. 

Por otro lado, ven negativamente el actual exceso de libertad entre hombres y mujeres, así como el consumo de las drogas y el alcoholismo.

Después de 58 años juntos, el 2015 celebraron sus Bodas de Oro, rodeados de sus hijos, nietos, familiares y amigos; con una fiesta inolvidable.

MARGARITA Y JAVIER 

La Pareja Real

Margarita y Javier se conocieron en una fiesta. Él es 20 años mayor que ella. Se enamoraron y decidieron casarse. Los padres de Margarita no estaban de acuerdo con la unión por la diferencia de edades, sin embargo Margarita estaba convencida que se casaba con la persona correcta. Posteriormente Javier con su caballerosidad y atenciones supo ganarse el cariño y respeto de sus suegros.

Ellos llevan 5 años de novios y 38 de casados, en total son 43 años juntos, tuvieron 2 hijos. La prueba más dura se dio cuando Margarita contrajo la enfermedad del cáncer. Javier lo dio todo por ella, la llenó de amor y protección, y ella logró curarse.

Javier a sus 80 años dice que el matrimonio es como una empresa y que él es el  encargado de llevarlo a buen puerto.

Para Margarita, en cambio, el matrimonio es una “suerte”, no hay una fórmula exacta a seguir. Hay parejas que se conocen corto tiempo y duran toda la vida, otras tienen un noviazgo largo y cuando se casan no funciona el matrimonio.

En la vejez la convivencia es un poco más difícil. Por  la edad, el físico ya no es el mismo; hay dolor, enfermedades, cuesta más encontrar colaboración en el hogar. No obstante, en esta etapa el amor es un amor reposado, tranquilo y sereno.

Margarita se emociona y entre lágrimas dice que el amor es darlo todo por la persona que se ama. Javier siempre la ha amado mucho, la ha consentido.

Ella aconseja a las parejas que tengan la valentía de enfrentar solos sus problemas sin involucrar a nadie: “la ropa sucia se lava en casa”. Recomienda interesarse por el trabajo del esposo y acompañarlo en todo momento. Es fundamental crecer los dos juntos.

Los secretos de Margarita para mantener la llama del amor encendida: el arreglo personal es muy importante para mantener al esposo enamorado y la alcoba matrimonial es la más linda de la casa y la mejor decorada.

MARIELA Y JOSÉ 

Mariella y josé

Se conocieron en una peña criolla y después de 3  años de noviazgo se casaron en 1987. Llevan juntos 29 años, fruto de su unión nacieron dos hijos y tienen un nieto de 2 años. Ellos pertenecen a la Iglesia Evangélica Enmanuel y son consejeros matrimoniales, mediante este servicio orientan a muchas parejas en crisis.

A diferencia de los otros matrimonios, son un matrimonio relativamente joven, ambos trabajaban y tuvieron que luchar en equipo para cuidar el hogar y a los hijos. Mariela fue gerente de ventas en una agencia de viajes. José actualmente se desempeña en una empresa como asesor financiero. La época más dura fue cuando sus hijos eran pequeños. Mariela tenía un horario de trabajo muy estricto y José –afortunadamente– tenía un trabajo más independiente. Se organizaron para cocinar, atender a los hijos y recogerlos del colegio.

Mariela y José dicen que el amor muchos lo quieren definir como un sentimiento muy hermoso y una emoción muy intensa, pero a lo largo de todos los años han descubierto que el amor es una decisión, porque no siempre eres igual y te sientes bien y tú decides voluntariamente continuar. Para ellos, si no existe una buena comunicación en la pareja, es imposible construir una vida en común.

Mariela menciona que el amor es un acto de fe, que las parejas deben casarse sintiendo que todo va a salir bien y deben realizar el esfuerzo y dedicar el tiempo necesario para que tenga éxito.

Javier dice que muchas parejas cuando se casan lo hacen porque tienen ciertas expectativas personales hacia su pareja y cuando lo hacen enfrentan una realidad diferente y llega el desengaño. El verdadero amor acepta a la persona con sus virtudes y defectos y día a día le ayuda a crecer y ser un mejor ser humano. Y finalmente no se puede construir ningún proyecto de vida en común sin tener a Dios en el centro. 

Después de conocer estos tres testimonios de vida quizás los lectores sientan que la que escribe el presente artículo es muy romántica; como pudieron apreciar, no son relatos color de rosa, pero sí son personas que admiro por haber tenido el valor de asumir una convivencia y luchar por triunfar, por salir adelante juntos. Pienso que son almas gemelas que en esta vida tuvieron el privilegio de amarse.

Autor: Silvia Ruiz M.

REVISTA FREYJA

Febrero 2016

  

 

 

4 comentarios

  • Te felicito Silvia muy bonita tu revista, sobre todo que enseña a las personas a tener paciencia y sobre llevar una relacion ante las dificultades y obstaculos que suelen aparecer en la convivencia ya que no es facil el dia a dia con la rapidez en que vivimos.
    Saludos
    Monica

    • Muchas gracias señora Monica, mi intención es que este mensaje llegue a las personas para darles un camino a seguir para tener una vida plena. muy agradecida por su comentario, saludos.

  • Gustavo Zavala

    Excelente Testimonio, el Compromiso es en las buenas y en las malas.

    • Así es aunque es difícil se tiene que hacer el esfuerzo mantener un matrimonio cuesta mucho pero vale la pena.

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