“AVERIGUA SI TU HIJO CONSUME DROGAS”

Lic. Alberto Verástegui Sotomayor

Psicólogo clínico colegiado Nro: 12981

Actualmente en el Perú el consumo de drogas es frecuente en menores de edad, y muchos de ellos se inician, como jugando, desde los 7 años bebiendo alcohol (que es una droga socialmente aceptada) en sus hogares.

Las últimas estadísticas del Ministerio de Educación, a través del “Programa de Desarrollo y Vida sin Drogas” (Devida), revelan que el 23% de los estudiantes de secundaria a nivel nacional han probado drogas al menos una vez en su vida.

Por otro lado, causa profunda preocupación otra encuesta publicada por CEDRO el presente año, en la que el 28% de los escolares de Lima y Callao afirma que la marihuana, la pasta básica de cocaína y el clorhidrato de cocaína son las drogas ilegales “más fáciles de conseguir dentro y fuera de sus centros de estudios.”

Ante esta realidad, hay que estar preparado. Así, para identificar si tu hijo está consumiendo drogas es importante que tomes en cuenta ciertas pautas o sugerencias que ayudarán a aclarar tus dudas.

En primer lugar, se debe conocer la siguiente definición:

Una sustancia psicoactiva (droga) es toda sustancia medicamentosa de origen vegetal o químico que introducida en el organismo produce alteraciones en el “Sistema Nervioso Central” (SNC) y efectos nocivos en el resto del organismo, alterando su funcionamiento. Además, el uso frecuente de estas sustancias puede generar tolerancia y/o síntomas de abstinencia, resultando eventualmente en abuso o dependencia.

¿Cómo saber si mi hijo consume drogas?

Algunos de los signos de sospecha de consumo podrían ser:

1. Aumento de la necesidad de dinero traducido en:

> Pedir dinero a la menor oportunidad y recogerlo en el menor descuido.

> Cambiar objetos de valor con sus hermanos y compañeros.

> Gastar las sobras de la compra.

> Acudir a parientes, abuelos, tíos, etc., con necesidades urgentes de dinero a cambio de hacer algo.

> Inventar necesidades urgentes para sus estudios, como material escolar.

2. La búsqueda incesante de proveedores se traduce en:

> Salidas repentinas y a deshora.

> La pérdida de los compañeros con quienes acostumbraba a salir.

> Estar siempre pendiente del teléfono.

> Llegar a casa a altas horas de la madrugada.

> Intentar eludir a compañeros y/o amigos que puedan advertir el problema.

> Esconder objetos y utensilios en lugares recónditos de la casa.

extasis

3. Cambios en el comportamiento:

> Discutirá con sus familiares respecto a las normas de convivencia establecidas en la familia.

> Se mostrará cada vez más reservado con sus propias cosas.

> Se relacionará menos con la familia, perdiendo los canales de comunicación.

> Empieza a presentar cambios de humor bruscos.

> Se muestra suspicaz y agresivo.

> Tiene dificultad para conciliar el sueño.

> Descuidará su aspecto personal.

> Se configurará en un gran manipulador de la familia, buscando todas las situaciones que le conduzcan al consumo.

¿Cómo abordar el problema?

Lo primero que hay que hacer es sentarse y hablar con su hijo. Antes, sin embargo, los padres deben informarse bien y estar preparados para la situación. Deben ser firmes, pero es importante tratar el tema con afecto, con la intención de ayudar. No hay que dormirse en los laureles.

Es muy importante la manera en que los padres aborden el problema con su hijo. La adolescencia es una edad difícil y ser sensible tiene mucha importancia; ante todo hay que evitar el enfrentamiento y huir de los dramas y el alarmismo.

Para poder ayudar a su hijo los padres deberán buscar la ayuda de un especialista en terapia psicológica, de esta forma se podrá ayudar a comprender las causas que lo llevaron al consumo y si tiene algún problema orientarlo para encontrar una solución y encaminar su vida.

Revista Freyja Mayo 2016

Lic. Alberto Verástegui Sotomayor

Psicólogo clínico colegiado Nro:12981

E-mail:verasbeto@yahoo.es

2 comentarios

  • ELIZABETH WOOLCOTT

    MI ALMA TE SALUDA Y LE DESEA A TU ALMA MUCHOS ÉXITOS Y TRIUNFOS.
    NAMASTE!!!

    FELICITACIONES AMIGA Y QUE SIGAN LOS EXITOS!!!
    Me parece muy bueno tu reportaje ya que muchos padres que hemos sido tan sanos como los de nuestra generación no sabemos distinguir qué pasa.
    Realmente me parece de mucha utilidad hacer ver a las personas de estos temas.

    ELIZABETH WOOLCOTT

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