CÓMO AFECTA LA TECNOLOGÍA EN LA COMUNICACIÓN FAMILIAR

Por: Alberto Verástegui Sotomayor
Lic. en Psicología
Hoy en día es común ver “cómo la tecnología afecta la comunicación entre los miembros de una familia”. El uso frecuente de celulares, tabletas y videojuegos en el hogar se ha apoderado del clima familiar ocasionando que se pierda el dialogo y la interacción entre sus integrantes.
Los mensajes de texto simplifican la comunicación y la han vuelto monótona. Todos están distraídos en su propio mundo y, aunque viven en un mismo lugar, se comportan ajenos a la vida familiar.
¿Pero acaso todo es culpa de los smartphones o de las laptops?
La tecnología es una necesidad, no podemos culparla; no obstante, cuando un hogar tiene amor y está bien constituido, no se ve afectado por el boom de la tecnología; más bien, ésta se emplea adecuadamente para reforzar los lazos de unión. Como ejemplo podemos citar a un padre y su hijo jugando juntos una partida de Wii, o comunicándose con él mientras está en el trabajo, por celular o a través del chat de internet.
Por otro lado, existen familias disfuncionales que hacen de su exposición a la tecnología una excusa para aislarse y no enfrentar los problemas para darles solución.
Entonces, digamos que estar “pegado” a la tecnología no siempre es malo, todo dependerá del uso que se le dé.
 Consejos para que la tecnología no afecte la vida familiar
1.- La hora de cenar o de comer en la mesa es una de las más importantes para debatir temas entre familia, contarse lo que ha ocurrido en el día e intercambiar palabras con los miembros de su hogar.
Ponga reglas en la mesa, le sugerimos que compre o decore una cajita para que todos puedan dejar allí su celular y con esto evitar que estén chateando o hablando mientras comen, o proponga un tema para debatir todos juntos en familia.
2.- En vez de tener televisores en cada habitación, cree un espacio de esparcimiento común, en el que todos puedan sentarse a compartir, ver películas, hacer karaoke, entre otras actividades.
3.- Cree un espacio en el que cada miembro de su familia comparta videos, fotografías, mensajes o cualquier contenido que haya leído o visto en internet.
4.- Antes de comprarle un celular al más pequeño de la familia, evalúe si en realidad lo necesita. Es decir, cómprele el teléfono cuando usted vea que tiene que comunicarse con él, porque se va de viaje o pasa mucho tiempo fuera de casa. 
5.- Si tienen computadoras o tabletas que usan todos, enséñeles responsabilidad a sus hijos con los aparatos. Además de verse obligados a cuidar los equipos, es bueno que cuando cada uno haga uso de ellos, los ponga luego a cargar para que la próxima persona que los vaya a utilizar no tenga ningún problema.

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